Un turista alemán estaba en la cima del monte del Faro, el punto más alto de las islas Cíes, cuando dejó la cámara apoyada en un muro de piedra. Como este tipo de cámaras son tan pequeñas, probablemente el animal la confundió con algo de comida y decidió cogerla con el pico y llevársela.
Cuando el dueño vio las imágenes, decidió compartir el paisaje en Internet. Subió el vídeo el pasado 8 de julio y está cerca del millón y medio de visualizaciones.

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